De acuerdo con el Plan de Pesca General de 2017, Aragón obliga a los pescadores, que disponen de licencia de pesca en Aragón, a sacrificar a carpas, siluros y truchas inmediatamente después de su captura ya que estas especies han sido incluidas de nuevo entre las consideradas exóticas invasoras. Dicha obligación se debe a una sentencia del Tribunal Supremo.

El malestar entre los pescadores con licencia de pesca en Aragón cuya especialidad es la pesca deportiva por el acatamiento del gobierno de Aragón de dicha sentencia ha provocado la reacción del vicepresidente I de la Federación Española de Pesca, Víctor Otal, quien ha declarado que la sentencia es la “más aberrante e injusta de la justicia este país”, “está llena de errores y se equivocan. Creen que hubo un primer Decreto donde estaban la carpa y la trucha arcoíris y que luego se modificó, pero nunca han estado la carpa y la trucha arco iris en ningún listado de especies exóticas invasoras. Por lo tanto, la sentencia no se puede aplicar”.

Víctor Otal, candidato a la presidencia de la Federación Aragonesa de Pesca, también opina que “Esto a nosotros nos destroza porque los pescadores soltamos vivos a todos los peces que pescamos en todas las modalidades tanto de mar como de agua dulce. En la pesca deportiva no se mata a un pez ni se matará jamás. Un pescador deportivo no es un asesino”. Declaración sobre la cual, sin duda, estarán de acuerdo todos aquellos pescadores con licencia de pesca en Aragón. La intención es impugnar el Plan para pedir su suspensión en el contencioso administrativo.